El SARS-CoV-2 afecta principalmente a adultos, y en ellos se produce el mayor número de ingresos en UCI y la mayor mortalidad. Aunque en niños la enfermedad se describe como menos grave y con un tiempo de recuperación más corto, presentamos el caso de una paciente de 16años, sana y sin contactos conocidos con COVID-19, que sufrió una neumonía grave por SARS-CoV-2 que requirió ECMO veno-venosa y que se ha recuperado por completo.

La enferma acudió a Urgencias del hospital de su Departamento de Salud por presentar tos y fiebre persistente durante 6días. La radiografía de tórax mostró una neumonía , e ingresó en la sala de hospitalización. A las 48h del ingreso se constató la positividad de la PCR SARS-CoV-2, por lo que se le prescribió ritonavir/lopinavir (hasta 7días), hidroxicloroquina (hasta 10días), azitromicina (hasta 5días) e interferón β-1b (hasta 7días). Ese mismo día empeoró, con taquicardia, taquipnea, disnea, fiebre (39,9°C) y SaO2 de 90% (4l/min de oxígeno suplementario). Fue trasladada a UCI, requiriendo de inmediato intubación orotraqueal y ventilación mecánica invasiva . Durante las siguientes 72h se instauró bloqueo neuromuscular, presión positiva al final de la espiración (PEEP) de 12-14cmH2O, óxido nítrico inhalado y ventilación en decúbito prono (2sesiones). Transcurridos 4días en UCI, la PaO2 y la PaO2/FiO2 empeoraron (esta última a 70mmHg durante 6h), por lo que se activó al equipo ECMO-móvil del hospital terciario de referencia en nuestra comunidad autónoma. Se colocó in situ una ECMO veno-venosa femoral-yugular (Cardiohelp®, Maquet Cardiopulmonary AG, Hirrlingen, Alemania) cánula de succión multiperforada 21F y retorno yugular 19F

Tras el implante fue trasladada a la UCI del hospital de referencia. A su llegada, el pulso era de 77latidos/min y la presión arterial de 131/61mmHg con noradrenalina a 0,1μg/kg/min. Fue ventilada con un volumen corriente de 3ml/kg peso, FiO2 50% y PEEP 14cmH2O. Flujo sanguíneo inicial de la ECMO de 4,2l/min con FiO2 100% (a 4l/min). Destacaba una linfopenia, una marcada elevación de interleucina-6, proteína C reactiva, ferritina y dímerosD, con troponina negativa. Al ingreso en nuestra UCI iniciamos tocilizumab (600mg primera dosis y 400mg 12h después), metilprednisolona (1mg/kg/24h, 3 dosis) y cambiamos el tratamiento antiviral a remdesivir (200mg primera dosis y 100mg/24h, 4días).

La evolución posterior fue favorable. Las citoquinas proinflamatorias disminuyeron y mejoró la función pulmonar: aumentó la relación PaO2:FiO2 y mejoró la compliance dinámica con menor PEEP . Después de 180h pudo retirarse la ECMO y ser extubada. Tras 8días en la UCI y 7 en planta del hospital de referencia, fue dada de alta sin oxigenoterapia suplementaria y deambulando sin ayuda (PCR SARS-CoV-2 negativa) .

La ECMO debe considerarse como una terapia de rescate en casos refractarios a la ventilación mecánica convencional, ventilación en prono y/o a maniobras de reclutamiento. La tasa de utilización de la ECMO durante la pandemia COVID-19 es del 0,5-1% del total de los pacientes ingresados.