Una de las consecuencias más graves del Covid-19, por la cual se ha declarado como población vulnerable a las personas mayores de 50 años, es la insuficiencia respiratoria. En países como Italia o China, este tipo de casos son los más riesgosos y los que han necesitado de los servicios médicos de cuidados intensivos con el objetivo de lograr salvar las vidas.

ECMO: Oxigenación por Membrana Extra Corpórea 

Se trata del equipo médico utilizado última herramienta para salvar la vida de un paciente que alcanza insuficiencia respiratoria por enfermedades como neumonía, neumococo, o también en este caso como el Covid-19, producido por el coronavirus.

“Este es un aparato que funciona como un corazón y pulmón artificial, que reemplaza la función del corazón o de los pulmones según sea el caso que se necesite. Esto se utiliza en los casos refractarios o también conocidos como pacientes en cuidados intensivos. Si bien se ya pasó el paciente por los ventiladores, los antibióticos, lo que se hace es acudir a este corazón o pulmón artificial como último recurso”, señala Mogrovejo, director de la clínica del INCA.

Según explica Mogrovejo, si al cabo de tres días de haber conectado a un paciente al respirador artificial este no presenta una evolución, es allí el momento adecuado para utilizar el ECMO.

-El momento del uso del ECMO y su funcionamiento-

Pero, ¿en qué se diferencia un respirador artificial y el ECMO? Según explica Mogrovejo, el respirador artificial requiere un mínimo funcionamiento de los pulmones, a través de la membrana alveolar, para hacer el intercambio de gases, es decir oxígeno limpio (del respirador artificial), por el oxígeno que se excreta del cuerpo humano. Sin embargo, el ECMO no requiere funcionamiento de los pulmones y los reemplaza totalmente para que los pulmones, en reposo, puedan recuperarse.

“Si esos pulmones empiezan a endurecerse y hay dificultad para que pase el oxígeno o si ya es imposible que pase el oxígeno a la sangre a través de los pulmones, allí hay que reemplazar la oxigenación de la sangre. El ECMO no necesita que los pulmones estén funcionando. La primera arma es el ventilador porque muchos pacientes salen del riesgo con eso, pero hay pocos pacientes que necesitan ECMO. Se dice que en Italia, a propósito del Covid-19 es del 3% al 6% de los pacientes ventilados los que están necesitando ECMO. Es una cifra alta“, manifestó Mogrovejo.

Por eso, señala el experto, mientras más temprana sea la aplicación del ECMO, existe más posibilidad de salvar a un paciente, pues permitirá oxigenar todos sus órganos y evitar complicaciones si es que la afección respiratoria impide una adecuada oxigenación.

“Cuanto más precoz sea la colocación del ECMO, es mejor la recuperación del paciente porque se mantiene con todos sus órganos bien oxigenados y esperando a culmine el trauma de la inflamación que trae todo este virus, ayudado con los antibióticos. En otras palabras, estamos comprando tiempo porque el paciente para su recuperación necesita tiempo”, sostiene.

-El momento del uso del ECMO y su funcionamiento-

Pero, ¿en qué se diferencia un respirador artificial y el ECMO? Según explica Mogrovejo, el respirador artificial requiere un mínimo funcionamiento de los pulmones, a través de la membrana alveolar, para hacer el intercambio de gases, es decir oxígeno limpio (del respirador artificial), por el oxígeno que se excreta del cuerpo humano. Sin embargo, el ECMO no requiere funcionamiento de los pulmones y los reemplaza totalmente para que los pulmones, en reposo, puedan recuperarse.